Nuestro abuelo Werner adquirió la Quinta Santa Elisa en 1951 para que la familia disfrutara del maravilloso espacio. Luego, en 1969, nuestros padres remodelaron la base original de la casa para vivir en ella.
Después de alojar un restaurante italiano del reconocido Carmine, el Casale es ahora un lugar donde se realizan todo tipo de eventos.
La arquitectura de el Casale es especial: una mezcla entre lo rústico, moderno y natural. A pesar de encontrarse en un área comercial y residencial, está aislado en un espacio verde y con una vista inigualable a la ciudad.
Conoce más de nuestra historia en este artículo de revista Cosas.